Nivel de frustración al máximo. Depurar un algoritmo P2P que se descontrola de forma no determinista sólamente en situaciones de carga muy elevada conduce de forma irremediable al más absoluto de los desquiciamientos mentales. Llevo tres días intentado encontrar el problema sin éxito. Nunca había pasado con tanta rapidez de la profunda mala hostia a las ganas de llorar delante de un ordenador.

Esta vez para superarlo ha sido necesario un “rojo pasión” de La Postrería, una comida y paseo con Rafa, su lamible amigo chileno Marcelo, José María y Carlos, y esa tarta de fresas de mi pastelería preferida.

… y ahora, a vestirse para ir a O Rodicio a cenar sin tener pizca de hambre :/

Me estoy dando a los pasteles para sobrellevar este frustante principio de semana. Estos son los de hoy. Al final no estaban tan buenos como parecian. Pero bueno, la semana es larga y la pastelería de la Plaza de Lugo tiene mucho que ofrecer.

Me frustra tener un artículo redactado en perfecto castellano, incluso con algunos giros literarios de esos que se pegan al trabajar con _luara_, y pese a ello tener que destrozarlo muy, pero que muy lentamente, mientras lo traduzco a una suerte de pseudoinglés.

Me frusta no sentirme más feliz al haberme transformado en un chico Vodafone.

Me frustra descubrir que Nokia tampoco sabe desarrollar software para teléfonos móviles. Por ahora puedo afirmar que ni Nokia, ni Sony-Ericsson, ni Motorola saben hacerlos. Si Benq no lo impide, pronostico una vuelta a Siemens en cuanto sea posible.

Me frustra que todos los temas para mi nuevo Nokia 6230i sean tan profundamente feos. Lo único que se ha salvado es la más que manida imitación de MAC OS X.

Me frusta no tener ningún placer oculto con el que contribuir al meme iniciado por gatchan.

Y no me frustra, pero sigo desaprobando firmemente la presencia fotologera de PaRiSiTo xDDD

Ya se lo comenté a todos ustedes en un viejo post. De hecho, ya se lo he comentado a casi todo el mundo en persona. Ya saben, el local ese nuevo que tengo la lado de casa, de nombre “La Postrería”, y de subnombre “Dessert Studio”. Un sitio llamativo, hortera, pretencioso, con un punto muy (MUY) pijo/garrulítico y con unos pocos postres ricos-ricos y sofas cómodos. A lo largo de estos meses se ha convertido en un local de ambiente más en la ciudad, centro de reunión de un perfil marica muy concreto con el que guardo poco en común y que me repele bastante. Vamos, para entendernos, y salvando excepciones, un centro de reunión de quintas-esencias-de-maricas-malas-y-estiradas xD

Pero oigan, pese a lo que parezca, para nada en un local que tenga vetado! Los postres están ricos, la música es agradable y los sofás cómodos. Las visita periódia es recomentable, eso sí, planteada como un pequeño safari particular por la selva del postureo, los cocodrilos y los perfumes caros. Una forma de conocer otras civilizaciones sin salir de A Coruña xD

Pues nada, toda la parrafada solo es para informales que ahora la postrería también es un club (es básico el tono de pijo al leer la palabra) al nivel del Buddha Bar, el Hotel Costes o el Cafe Del Mar. Puede que ya lo fuese desde la inauguración, pero yo me he enterado hace unos días al descubrir el blog de La Postrería. Hay algunas fotos con las que hacerse una idea del panorama y también están las selecciones musicales semanales que creo le gustarán a algunos de los que leen este santo blog. Además, gracias a él he dercubierto – cito textualmente – que tienen un nuevo proyecto entre manos con otro club de la ciudad (ojito al tono con el que leen). ¿Saben cuál? Pues Marítimo. Vamos, que me parto, me mondo y me troncho xDDD

Ains, me río por no llorar xD. En fin, por lo de pronto, a ver si me armo de valor y conozco de una vez el otro club coruñés que tienen enlazado en el blog: El House Cafe Music.

Hoy ha tocado repaso de antiguas fotos y vídeos junto a puffito. Primeras conclusiones: envejezco, y a que velocidad! En fin, feliz cumpleaños Jandro xD

No pregunten cómo, pero he dado con un calendario del 2006 en PDF que les podría interesar. Les podría interesar incluso estando en el 2007. A otros no les interesará ni estando en el 2005 xD. En fin, sirva de regalo de bienvenida para winde, que ha recuperado su conectividad Internet.

Banca por Internet del Santander. Es Lunes y son las 14:00. Cinco intentos espaciados a lo largo de la mañana para dar de alta una transferencia periódica. Tras rellenar los formularios pertinentes siempre el mismo resultado:

Después de los servicios web de la UDC sólo disponibles en horario de oficina, de lo más escandaloso. Que alguien ponga en hora el reloj del Santander, joder xD

No hay como dejar pasar el tiempo para añorar lo que antes se detestaba. Funciona hasta con las cosas más chungas. Eso sí, tampoco hay como revivir esas mismas cosas unas pocas horas para salir huyendo de nuevo. En fin, ya saben, que he ido a la casa paterna para recordarme lo mal-hijo-cabrón que soy xD.

Ya puestos a pasarme por Vigo, quería traerles esos primeros libros que me encaminaron a eso de la informática, tal como hizo Juanjo en un post hace tiempo. Pero fue hacerles las fotos a los libros y una mezcla de nostalgia y profundo aburrimiento se mezclaron para lanzarme a montar todo un reportaje fotográfico de mi pasado como pequeño pato plumoso. Pongan la música que les sugiero y acompáñenme en este viaje al pasado xDDD

Comparado con los de mi generación, mi primer ordenador fue bastante tardío: un Commodore PC-20 con un 8088, 640 KB de RAM y disco duro de 20 MB cuando estaba en séptimo de EGB. Lo conseguí después de mucho presionar, y todo porque había escuchado en el colegio que un chico tenía uno. Lo que no averigüé hasta pasado bastante tiempo es que aquel chico lo que tenía era un estupendo Spectrum con el que jugar y tal vez programar algo, y no un triste PC con MS-DOS 4.01 y con el que yo, obviamente, no sabía hacer nada. Con una mezcla de insistencia y frustración intentaba justificar aquella inversión de mis padres leyéndome los dos libros que habían venido en la caja del ordenador:

  

Muchos años después entendería el concepto de “manual de referencia” y el por qué con ellos no es posible aprender casi nada. Sea como sea, esos fueron mis dos primeros libros. Al año, estando en octavo de EGB, fui junto con mi vecinito (al cual para ese momento ya le metía mano asiduamente) a una academia de informática, donde aprendí el mítico dBase III y otras chuminadillas ofimáticas similares. Pero sin duda, el punto de inflexión lo marcó el aprender a programar en Basic con ese libro que les pongo ahí al lado.

Ya en segundo de BUP me hice amiguito de un friki que también odiaba la clase de gimnasia, al que le gustaba eso de programar y al cual no le metía mano, pero no era por falta de ganas xD. Se llamaba Zoilo… que ya hay que joderse con el nombrecito. Gracias a el conseguí un manual para aprender a programar en C que se usaba en teleco, y desde entonces ya quedó claro a que me quería dedicar. Por si fuera poco, el último año de instituto se organizó en Vigo un festival/exposición llena de ordenadores, chismes de realidad virtual y demás trapalladas. Ahi fuimos el Zoilo y yo, y por si quedaba alguna duda, todo se aclaró: ordenadores y tíos iban a ser las cosas que más me gustasen del mundo xD. Pena haber perdido contacto con Zoilo…

Y hasta aquí la historia sobre mi primer libro de informática, que como ven en mi caso es un tema bastante difuso. Pero ha sido ponerme a remover el asunto y me ha salido el punto meláncolico. Sigamos con la historia de mi vida xD

Me vine a estudiar informática a A Coruña aun sin haber cumplido los 18 años. El primer par de años en A Coruña iba con mucha frecuencia a casa, pero pronto me acostumbré a lo bueno y las visitas fueron espaciándose más y más. Es por ello que en mi habitación de Vigo el tiempo se paró en 1996. La prueba es el calendario que desde entonces aun sigue colgado junto a mi cama, detenido en Diciembre del 96. A su derecha mi viejo mueble de ordenador con uno de mis primeros teclados, y sobre el mueble, una foto mia con la frente llena de acné xD

  

Permítanme que siga pasando páginas del album de la memoria xD. Otra de las cosas que no se han movido en mi habitación es el Neuromante, que sigue en la misma esquina donde lo dejé hace años. Lo compré cuando estaba en segundo de BUP por consejo del profesor de literatura gallega que ya veía el friki embrionario que había dentro de mi. Quienes me conocen intuirán bien: no lo leí. También es significativa una de las estanterias con mis viejos libros, de la época cuando leía por voluntad propia a “los cinco” o cuando como a todo buen adolescente perturbado me daba por leer sobre poderes paranormales y ciencias ocultas. La de veces que intenté doblar la cuchara con mi mente xDDD

   

Y más y más cosas siguen paradas desde el 96 en mi habitación: el mítico cartel de “Prohibido fumar y tirarse pedos” (no me digan que no es tierno, ¡por Dios!), con ese billete de 5005 que lleva pegado a él desde ni se sabe. Y mis viejos cassettes! El “Maquina total 4″, el “Bamboleo” de Julio Iglesias… ains… y delante de ellos ese cubito de cartulina que hicimos en clase de dibujo de primero de BUP, donde cada cara era un diseño se algún amiguito de la clase (sí, la mía es la más bonita… ya apreciaba cierta sensibilidad y buen gusto entonces xD). Y mi archivador de disquetes! Perfectamente etiquetados y tan valiosos para mi en aquel momento, y ahora reducidos a un vulgar recuerdo sin valor alguno… – suspiro -

  

Otra cosa que no ha cambiado nada en casa de mis padres son las plantas. Estaban y siguen estando por todas partes, pese a mis intentos de niño por acabar con ellas meando en todas las macetas. Aquí les dejo una muestra de ellas. Es especialmente llamativa esa que da una especie de pimientos de padrón de colores. Muy original y colorida. Ay! Y que mítica la maceta con forma de pantalones cortos. Siempre me gustó desde enano xD

Y entre todas esas plantas, la última tiene un significado especial. Un día de esos de verano que para un crío se hacen eternos, planté una semilla de camelia, y miren, ahí la tienen toda crecidita. Que por cierto, aparte de traerme de Vigo mi dominó y el tangram, me dediqué a recolectar un par de puñados de semillas de camelia. En concreto de esa camelia que ven ahí debajo, que debe llevar en casa de mis padres casi tanto como yo. Es una preciosa camelia de flores rojas/rosas y ahora tengo aquí un buen montón de semillas. Anímense a plantar la suya propia y expandan mi semillita por todo el mundo! Pídanmelas rápido que me las quitan de las manos, oiga! Por supuesto, a mi equipo de cultivadores de baobabs ya les tengo reservadas un par de semillas xD

  

Otra de las cosas que me trae mogollón de recuerdos de enano es la cuesta por la que se llega a mi casa. Veranos y veranos he bajado esa cuesta en bici (subiéndola andando, claro xD) y en inventos varios con ruedas. La cuesta desemboca en el portal de la casa, que sigue igualiño que el primer día. Y del portal, a la entrada de la casa. Veces y veces he estado tirado en ese suelo jugando a todo tipo de cosas… – suspiro –

  

Y bueno, ya puestos les enseño la casa. En mi última visita era de otro color, pero bueno, salvo esa franja rosa chunga, queda acogedor. Excepto el color y el jardín, lo demás sigue como siempre. Es normalucha del todo, pero aunque ya debería de estar bien aburrido de verla, me sigue gustando. Y oiga, que el día menos pensado, Dios no quiera que sea pronto, será una jugosa herencia que habrá que tasar xD

  

Sin embargo, otras cosas han cambiado mucho. El carballo (roble paro los finolis xD) que hay al lado de casa era pequeñín cuando yo jugaba por ahí y me hacía mi primer y único esguince, pero ahora se ha vuelto un pedazo de árbol enorme. Le tengo cariño, y eso que es un jodido árbol. Otra cosa muy cambiada es el cesped. Durante años mis padres luchaban sin éxito por tener un cesped en condiciones, pero últimamente, no sé como, pero lo han conseguido. Supermullidito y verde. Y después directamente me he encontrado cosas nuevas, como ese renovado dispositivo para hacer churrasco. Nada que ver con la primitiva piedra-con-parrilla de toda la vida.

  

En fin, y aparte de lo recuerdos, lo bueno de ir a casa es la comida de la mama. Que vale que la mia no es una cocinera profesional, pero comparado con mis mierdas lo que hace es alta cocina. Lo último es que ahora a la ensalada le echa brotes de soja! Vamos, lo más de lo más teniendo en cuenta lo paisaños que son mis progenitores xD

  

Y sí, he engordado un par de kilos. Me peso siempre que voy a Vigo, y puedo confirmar que en los últimos nueve meses mi metabolismo esta mutando camino a la obesidad mórbida xD

En fin pilarín. Y diran ustedes, ¿y qué coño nos importa todo esto? Pues no es mi problema, pero si leen este blog no sé que esperaban que les contase xD. A mi por lo de pronto el post me servirá para condensar todos lo recuerdos y momentos melancolía relevantes que me generan mis viajes a Vigo. Así, cuando tenga tentaciones de ir, releeré esto, veré las fotos, me pondré blandengue y recordaré lo coñazo que es estar allí xD

Y nada más. En cuanto a la música, es “Crazy“, un single de Patsy Cline (1961) y que recientemente ha dado título a C.R.A.Z.Y., una peli que tengo pendiente de ver pero que parece muy recomendable, más aun después de leer la crítica en la Zero mientras volvía a A Coruña en tren.

Next Page →