Llegando al ecuador de la Breve historia del mundo de Gombrich (que me está encantando), me he encontrado con una cita de la Biblia (en la primera carta de San Pablo a los Corintios) sobre el amor (o la caridad, según la traducción) que ya había leído hace algún tiempo y que es preciosísima.

El amor es paciente, es amable; el amor no es envidioso, no es jactancioso, no se engríe; es decoroso; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal; no se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad. Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta. El amor no acaba nunca.

– 1Co 13,4-8

Casualidades de la vida, he dado con la canción “Everything love is” de Amy Sky y su esposo desde hace más de dos décadas, Marc Jordan, también preciosísima, y que se inspira en la cita es cuestión. Imagínense el momento bodorrio con esa banda sonora.

Y siguiendo con el tema del amor, a raíz de la misma cita, un amigo ha despertado en mi el interés por la trilogía Azul, Blanco y Rojo (colores de la bandera francesa) del polaco Krzysztof Kieślowski. Después de un primer vistazo les diré que tienen muy buena pinta, aunque sin duda se trata de ese tipo de cine que no se puede consumir en cualquier momento y circunstancia. Al parecer cada una de las partes de la trilogía aborda desde una perspectiva universal las cuestiones de la libertad, la igualdad y la fraternidad (emblemas de le república francesa). Para lo que aquí nos ocupa, que es el amor, termina concluyendo la imposibilidad de ser libre una vez enamorado.

Y ustedes se preguntaran, ¿a que viene esta pastelada amoroso-pedante con el calor que hace? Pues a nada concreto, pero espero sirva para que Marta recuperé la fé en el amor verdadero y eterno que yo le pueda haber hecho perder durante la comida de hoy :)

¿Quien no corserva en algún rincón rara vez visitado de su hogar la típica caja de zapatos llena de recuerdos? Y con recuerdos no me refiero a las fotos de familia en tonos sepia ni a las reliquias de nuestras escapadas por el mundo adelante. De lo que les hablo aquí es de esa caja que almacena las cenizas de nuestro pasado sentimental perfectamente organizadas en estratos. Ese fenómeno geológico en forma de contenedor que la mayor parte de personas creamos a los largo de nuestras vidas y del que no queremos desprendernos pese a lo conveniente que sería hacerlo en algunos casos.

En mi caso particular, en lugar de la tradicional caja de zapatos, utilizo una mucho más amplia caja de 2.500 hojas tamaño A4 (80 g/m2) de la marca inapa-tecno. Siempre he sido bastante previsor, así que conociendo mi tendencia a acumular recuerdos que otros tacharían de simple basura, en su momento opté por un modelo de caja mucho más amplio de lo esperable. Otra buena razón para este plus de tamaño es que soy un sentimental: en este terreno sedimentario que sólamente debería estar dedicado a las ruínas de mis relaciones pasadas, he tenido a bien dedicar algunos estratos a recuerdos que han sido especialmente simbólicos para mi y que nada tienen que ver con desamores.

¿Y qué tipo de recuerdos custodia mi caja? Pues hay de todo. No se imaginan la habilidad que tengo para convertir cualquier cacho de basura en una pieza de culto. Hay fotos, resguardos de entradas y de tickets de viaje, pequeños regalos, … pero sobre todo, lo que más hay es cartas. Y cuanto más y más se profundiza en los sedimentos más cartas hay, dentro de su sobre original, escritas a mano, con sus dibujos y montón de detalles. Eran otros tiempos, sin la inmediatez de Internet ni la pasta suficiente para poder estar colgado del teléfono todo el tiempo que a uno le gustaría.

Leer aquellas cartas a estas alturas de la película da una vergüenza terrible, pero aun así devuelven a la memoria bonitos recuerdos de tardes enteras escribiendo con la mejor letra posible y pensado en que chorrada hacer en cada ocasión para darle a la carta el punto de originalidad. Fueron días en los que aprendí que pintarse los labios con rotulador para dejar un beso en el papel tenía un dramático final, que rociar con perfume el papel justo después de escribir era una idea fatal… ¡Tantas cosas! xD

Todo esto viene a cuento de que esta mañana de limpieza doméstica he sacado mi caja de su rincón, la he vuelto a abrir, y he procedido al ritual de deposición, nunca mejor dicho en este caso concreto. Muy simbólico todo, más aun a la vista de que ahora mismo ya sólo queda sitio para unas dos capas adicionales. ¿Qué es lo que hace la gente cuando su caja rebosa? ¿Ustedes tienen una? ¿Cómo es? ¿Y qué es lo que más abunda en su interior? Cuéntenme :)

A diplomat is a man who always remembers a woman’s birthday but never remembers her age.

Robert Frost

Feliz feliz en tu día winde y que cumplas muchísimos más. Tu, y también los otros cinco cumpleañeros de esta semana. ¡Que ya son ganas de ponserse de acuerdo todos para concebir en los últimos días de octubre! ¿Simple azar o cuestión climática? Eso, nunca lo sabremos xD

Música, vídeos, citas, baja actividad… algo huele a podrido en este blog… xD

Natasha Bedingfield. “Unwritten”. Unwritten (2004)

The solution of every problem is another problem.

Johann Wolfgang von Goethe.

Les dejo por aquí un post-teletipo con cuatro vídeos que de algún modo han surgido en conversaciones que he tenido esta semana: (1) Amaral haciendo una pequeña parida en el programa de Fuentes; (2) Peter Griffin resumiendo mejor que nadie mi opinión sobre el Dilbert que tanto gusta en mi entorno; (3) El sketch final de Todo lo que siempre quiso saber sobre el sexo (pero nunca se atrevió a preguntar); y (4) De nuevo Padre de familia, esta vez tocando el asunto del Diseño inteligente. Ale! A reirse un poco que es lo que nos queda :)

Muiñeira de Chantada

Muiñeira de Lugo

Pimpinela - Galicia

Chasearraschas (ailalelooooailalalaaaaa xD)

Chasearraschas (berrido xD)

Fíjense que no estará plagado el mundo de tonos de llamada con los que personalizar nuestros teléfonos móviles. Tantos se anuncian en televisión, tantos habremos escuchado en calles, cines o salas de espera, tantísimos hay disponibles en la red y tantos nos habrán enseñado ilusionados los amigos de turno, que parece bien difícil encontrar algo nuevo que nos emocione.

Pues yo lo he encontrado. Posiblemente no se trate ya de nada nuevo y original, pero ayer Roberto y hoy María me han pasado sendos tonos-muiñeira que consiguen hacerme sonreir cada vez que alguien me llama. Por alguna razón, que un trasto supertecnológico como un móvil suene como una gaita con su roncón incluido e interpretando una muiñeira, me genera un inquietante descojone neuronal xD

Por lo tanto, lo menos que podía hacer es compartirlos con todos ustedes, y sobre todo con mi madrileño con corazón gallego preferido. Para ello he descargado unas cuantas muiñeiras y gaiteiradas variadas, las he recortado a base de kwave, recodificado a golpe de lame, y finalmente puesto a su disposición para el disfrute y consumo personal :)

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