Apr
27

Este tipo de post a toro pasado apestan a recochineo, pero oigan, no, de verdad que no. Son sólo ganas de dejar constancia de un descubrimiento, por ustedes, y por mi mismo, para recordarlo en el futuro. El tema es que a un mes vista de que mi cuerpeciño esté de paseo por las soleadas calles atenienses, por invitación de un amigo que ha demostrado tener un gran criterio, ayer fui al concierto que Eleftheria Arvanitaki daba en el teatro Colón. Parece ser que hace unos seis años ya estuvo por A Coruña, pero a un hombre tan desactualizado y falto de memoria como yo, como no podía ser de otro modo, su nombre no le sonaba de nadiña. No iba con demasiada fe; la justa para pasar un rato entretenido, cenar algo por ahí, tomar una copichuelas y para casa. Pero fíjense que, tal como reza uno de mis posters desmotivadores preferidos, no hay como fijar las espectativas bien bajas en algo para que acabe por sorprender gratamente xD
La señorita en cuestión, Eleftheria Arvanitaki, parece ser que es una estrella de la música griega con toda una carrera a sus espaldas. Datos biográficos aparte, que para eso está Internet, lo que es indiscutible es que tiene una voz preciosa -y eso que comenzó el concierto disculpándose por su resfriado-. Aun más, sin hablar palabra de español, y sin recurrir a los recursos facilones, conectó con los que allí estábamos presentes, ¡y de que manera! Además de temas de sobre todo su último álbum “Stis akres ap’ ta matia sou” (”Al borde de tus ojos”), de los que me sorprende que con una primera y única escucha y sin posibilidad de entender palabra me hayan gustado tanto, es reseñable su interpretación en griego del precioso y triste “El universo sobre mi” de Amaral (”Krivomai sto antio“, en griego) y el animado “Ti Leipei” con el que cerró el concierto. Vaya, que sin pretender irme de enterado musical, ha sido una maravilla de concierto y una estupenda recomendación para todos aquellos que no tengan fobias con este tipo de musiquiñas. Un par de muestras, “Dinata dinata” y el tema de Amaral,
Y en otro orden de cosas, quedan ya muy pocas semanas para la última función del musical Hoy no me puedo levantar en Madrid. Gracias a la generosidad de mi Josiño, dentro de un par de semanas haré un viaje relámpago a la capital para disfrutarlo -el musical, se entiende xD-. Es muy posible que termine tanto o más encantado que con el concierto del que hoy les hablo, así que para evitar disgustos no esperen a mi post, muevan el culo y no se queden si verlo. ¡No olviden que no es necesario malvivir en ese agujero infecto que es Madrid para poder disfrutar de su lado positivo!
Apr
14
Esta semana se prometía pelín infernal con la fecha límite para el trabajo de un congreso encima y yo sin nada preparado. Esta tarde, de nuevo, se volvió a hacer el milagro con un prolongación de la fecha límite. Es algo que siempre ocurre en los congresos, o al menos en los de computer science. Para muestra esta tira cómica que _luara_ me pasó cuando en medio de muchas caritas sonrientes le contaba el respiro que el destino me había dado :D

Apr
14
Citando directamente la Wikipedia, el problema de Monty Hall es un problema matemático de probabilidad que está inspirado por el concurso televisivo Let’s Make a Deal y que debe su nombre al presentador de dicho programa. Dado un escenario muy simple que a continuación les cito, lo llamativo del problema es que su nada intuitiva solución parece contradecir conceptos básicos de probabilidad. La cuestión es la siguiente,
Supón que estás en un concurso, y se te ofrece escoger entre tres puertas: detrás de una de ellas hay un coche, y detrás de las otras dos, cabras. Escoges una puerta, la que sea, pero sin abrirla, y el presentador, que sabe lo que hay detrás de las dos puertas restantes, abre una de ellas, eligiendo siempre una que contenga una cabra -obviamente, entre las dos puertas restantes, siempre quedará al menos una con una cabra para que el presentador la abra-. Entonces te pregunta: “¿No prefieres escoger la puerta restante?”. ¿Es mejor para ti cambiar tu elección, es peor, o simplemente es indiferente?
Parece ser que este es un problema de sobra conocido por cualquier empolloncito gafotas, pero a mi vida llegó ayer de mano de Roberto, a cuento de la recién estrenada película 21, donde Kevin Spacey, en el papel de matemático listísimo, se dedica a explicárselo a sus criaturiñas del MIT. Después de sacar el problema durante la sobremesa de hoy se organizó cierta discusión entre los que veían la solución correcta y los que no, con la pequeña satisfacción personal -casta, pura y bien intencionada, pero satisfacción a fin de cuentas- de ver a mi hace años profesor de álgebra y responsable de mi único suspenso en la carrera, entrando en barrena por no acabar de verlo claro.
La respuesta al problema es que, en ese escenario concreto en el que el presentador conoce lo que se esconde detrás de cada puerta, en todos los casos es más conveniente para el concursante cambiar la puerta elegida por la otra. En particular, quedándose con la elección original la probabilidad de ganar el coche es de 1/3 mientras que cambiando la elección es de 2/3. A priori esta conclusión no es nada evidente, así que aparte de compartir con ustedes el problema, aprovecho para ofrecer una forma más de ver la solución que a mi me parece muy clarificadora.
Llamemos A, B y C a las tres puertas. Es obvio que la elección inicial del concursante no cambiará en nada la cuestión probabilística, así que supongamos que éste selecciona la puerta A (la explicación es simetrica para los dos escenarios restantes). A partir de ahí todas las situaciones posibles son las siguientes,
- Si el coche estuviese en A, cambiar la puerta (por B o C, la que sea que no abriese el presentador) implicaría perderlo, mientras que no cambiarla implicaría ganarlo.
- Si el coche estuviese en B, cambiar la puerta implicaría ganarlo (ya que C tendría que ser la puerta abierta por el presentador, quedando sólo B disponible para el cambio), mientras que no cambiarla implicaría perderlo.
- Si el coche estuviese en C, cambiar la puerta implicaría ganarlo (ya que B tendría que ser la puerta abierta por el presentador, quedando sólo B disponible para el cambio), mientras que no cambiarla implicaría perderlo.
Resumiendo, de todas las acciones posibles, si se opta por cambiar la puerta se gana en dos de los tres casos, mientras que si se opta por no cambiarla, se gana el coche sólo en uno de los tres casos posibles. En definitiva, que aunque no sea evidente, siempre es más conveniente cambiar la puerta. ¡Tomen nota para su próximo viajes a Las Vegas! :D
Apr
6
Después del Handy Expense y de los diccionarios SlovoEd, la aplicación más simpática para mi maravilloso 6120 Classic es el Mobile GMaps funcionando off-line sobre mapas previamente transferidos a la tarjeta de memoria.
El funcionamiento off-line del invento es lo evidente: para cada nivel posible de zoom el mapa del mundo se divide en una cuadrícula de forma que a cada cuadro le corresponde una imagen/bitmap de la zona abarcada. Por lo tanto, para niveles de zoom bajos basta con unos pocos cuadros abarcando áreas muy extensas para cubrir toda la superficie terrestre, mientras que para niveles de zoom más altos el tamaño de la cuadrícula crece una barbaridad, abarcando cada cuadro un área muy concreta. Todas las cuadrículas se almacenan en la tarjeta de memoria del móvil en un archivo diferente, de forma que, por ejemplo para mi caso, almacenando a un nivel medio de zoom el mapa completo del mundo y al máximo detalle posible el mapa de A Coruña ciudad, el resultado es del orden de 20.000 cuadros descargados con sus correspondiente 20.000 archivos/bitmaps asociados.
A consecuencia de lo anterior, aplicaciones como la “galería de imágenes”, que funciona explorando exhaustivamente la memoria del dispositivo en busca de imágenes para catalogarlas, se conviertan en inusables. Explorar la carpeta con las cuadrículas previamente transferidas, en mi caso los 20.000 archivos de cuadros, bloquea por mucho más tiempo del razonable al proceso de exploración de la memoria del teléfono. Pero amigos, el esperar se va a acabar. Tal como me comentó Roberto y como se menciona aquí, aprovechándose del sistema de archivos FAT de la tarjeta de memoria, basta con activar el atributo hidden de la carpeta que almacena las cuadrículas (normalmente de nombre MGMapsCache) para que ésta sea pasada por alto en el proceso de exploración. En Linux lo más rápido probablemente es usar la mtools y un attrib +h, pero sea como sea que se haga, el caso es que el apaño funciona! :)
Apr
3
La lámpara IQ (IQ light™) es una creación del diseñador danés Holger Strøm datada de 1972 y actualmente comercializada por Bald & Bang. Hoy en día existen montones de variaciones del diseño original, si bien, todas ellas se siguen diferenciando por la misma característica que daba nombre al diseño primigenio (IQ Light; Interlocking Quadrilaterals Light), es decir, por su particular aspecto obtenido a base de componer piezas en forma de cuadriláteros con una forma especial y sin más elemento aglutinador que las propias tensiones de curvatura generadas al enlazar las piezas.
Según el número de piezas, su forma exacta y el modo en que éstas se combinen es posible obtener resultados relativamente diferentes -y caros-. La buena noticia es que con algo de habilidad y de documentación es perfectamente factible construirse una lámpara IQ casera: en esta web se encuentra casi toda la información necesaria, en esta otra una discusión sobre que material resulta más conveniente, en esta y esta hay plantillas para las piezas, en esta otra un vídeo que muestra como componer las piezas, etc. En fin, que hay información de sobra :)
Por mi parte, y por culpa de un terrorista que me ha contado todas estas cosas hace unas horas, hasta que llegue el frío y Rafa y yo comencemos con nuestro cultivo doméstico de patatas, construir una lámpara IQ de 30 piezas será mi próxima excentricidad para los meses de abril/mayo. Cualquier información a mayores que sirva de ayuda con la que puedan contribuir es bienvenida. ¿Quiénes se apuntan? :D























