Apr
25
Después de unos trece años por A Coruña, ya sólo faltan 24 horas para la apertura del paréntesis que me llevará hasta la capital en busca de mala vida, polución y nuevas y excitantes aventuras. Desde hace un rato todos mis trastos ya viajan destino Madrid. Mañana los seguiré yo, previo paso por mi Vigo natal. Ayer, por su propio pie, se iba el trasto que ocupaba el dormitorio contiguo: es marrón, pequeñito, de profesión loquero y absolutamente adorable.

This is the end, beautiful friend. This is the end, my only friend, the end.
Of our elaborate plans, the end.Of everything that stands, the end. No safety or surprise, the end. Ill never look into your eyes…again.
Apr
22
En mi casi casi ex-comunidad de vecinos tenemos un portero que se ocupa de recoger la basura. Es otro de esos lujos que perderé en pocos días. En realidad, a causa de mis horarios desordenados, nunca le he dado mucho uso a este y otros tantos servicios de la comunidad. Mis cuantiosas contribuciones mensuales, más que los pagos de un vecino corriente y moliente, han sido las de un filántropo que no busca otra cosa que la sostenibilidad del estilo de vida aburguesado de sus convecinos.
Sin embargo, a cuento del tremendo filtrado y descarte de trastos que estoy perpetrando, en el último par de días le he dado más faena al señor portero que en los tres años largos que llevo viviendo aquí.
Hoy he fotografiado algunos de los chismes más simbólicos. Simbolismos aparte, la mayoría han hecho su paseíllo hasta la basura escoltados por el portero, pero antes he aprovechado para retratarlos de forma que pueda seguir conservándolos en un formato más ligero, pueda hacer un descanso de tanto ajetreo escribiendo esto, y, de paso, pueda enseñárselos a ustedes. ¿Qué mejor para conocer el lado oscuro de una persona que hurgar en su basura?
Este bote vacío y sucio de ‘Herrera for Men’ me viene acompañando de casa en casa desde ni se sabe. Fue un regalo de María. Uno de esos regalos que llegan sin contar con ellos. Tantísima ilusión me hizo y tan buenos recuerdos me trae, que desde que la terminé no he conseguido -hasta hoy- deshacerme del bote.

Y oigan, ¡este colgante! Vive dios ha conocido épocas mejores, con ese pato, hoy mugriento, antaño brillante como la plata más falsa, y descansando sobre una base circular negra como el azabache. De ahí el origen de lo ‘parrulo’. Ya ven, primero fue el colgante y después el apodo. Hoy es otro pedazo de historia descansando en la basura.

¿Y que me dicen de esta mi primera -y prácticamente última- incursión en el mundo del porno en propiedad y en formato DVD? El DVD -que no la caja- la regalé poco después a alguien que, quien sabe, puede que tantos años después un día se pase por este blog. Que estética tan ochentera…

Bueno, bueno, bueno… ¿y este, en tiempos bote individual de mermelada de fresa, y hoy, depositario de mi primer vello púbico rasurado, allá cuando era un menor de edad? Fui un post-adolescente raro de cojones…

¿Y este viejísimo póster, hoy finalmente destruido, que me ha acompañado por todas las casas de A Coruña en las que he vivido? Diez años juntos, ¡que se dice rápido!

Soy incapaz de deshacerme de este puñal. Allá por el 2002 lo compraba en el bazar de Shiraz, en el que fue mi primer viaje por el morro patrocinado por la Universidad. Pues créanlo o no, a esta baratija de mercadillo le he cogido cariño. Tal vez la próxima mudanza sea la que lo lleve hasta la basura…

¡Y este envase metálico de puro! ¡Mucho vivimos juntos durante mi ya extinta juventud!

¡Y mi reloj promocional de Epson! Debe llevar conmigo desde finales de los años 90, y durante bastantes años fue mi reloj habitual, hasta que lo reemplace por un Swatch. Aun hoy me encanta.

Y para acabar, ¡mi trébol de cuatro hojas plastificado! Lo encontré en el jardín de la casa de mi progenitores hace tantísimo, pero tantísimo tiempo, que no alcanzo ni a recordarlo. Salvo los últimos años, siempre me ha acompañado a todas todas partes, y mírenlo que bien se conserva.

Y así tengo material para alimentar el blog hasta el final de los días… pero ya buscaré otras tontadas con las que aburrirles :)
La belleza de los objetos reside en la mente de quien los contempla.
– David Hume.
P.S.: ya tengo un par de candidatos en mente, pero si no prosperara la cuestión con ellos, sepan que dejo en adopción mi guitarra acústica -sería una pena tirarla- a cualquiera que venga a recogerla a mi casa y prometa hacer buen uso de ella.
Apr
19
Pues me la han colado, y de que manera. Controlada como creía que tenía la situación para evitar despedidas y zarandajas dramáticas por el estilo, ayer me la metieron dobladísima con una fiesta sorpresa en toda regla, con sus globos, sus tartas, sus regalos, su alcohol, su xtube y sus bebidas gaseosas azucaradas de rigor. No soy digno merecedor de tantísimas atenciones, seguro. Encima, he sido tan mal pagador que no he correspondido con la lágrima que al parecer ser estaba buscando.
Hoy aun estoy más desbordado de lo que estaba ayer. Nunca se sabe como agradecer estas cosas, así que para todo este pequeño grupo de mentirosillos, para Carla, Carlos, David, Diego, Elena, Eli, Jota, Maica, María, Mosquera, Noelia -en justicia, doble para ella, que la muy santa ha habilitado el fiestódromo-, Rafa, Reyes, Roberto y para Tamara, a continuación, un esbozo de lo que quisiera transmitirles:
Apr
17
El lunes será mi último día como profesor de la UDC, aunque realmente la última clase -de prácticas; muy light- ha sido esta mañana -curiosa la efeméride de hace tres años-. Voy a echar de menos la docencia. Junto a aquello de no trabajar demasiado, es mi parte preferida de la Universidad. Me gustaba mucho, me cargaba de energía y, muy importante, me sentía capaz de hacerlo mejor cada vez. Pero hoy se ha terminado.
Habida cuenta de mi gusto por la carne fresca y de la natural asimetría -sumisión- en la relación profesor-alumnado, posiblemente esto no sólo no sea un motivo de pena, si no de júbilo por finiquitar esta etapa de mi vida profesional sin haber vuelto a caer en comportamientos moralmente reprobables, que, inexorablemente, sólo era cuestión de tiempo surgiesen.
Echaré de menos el solitario juego que cada curso empezaba indentificando a los invertidos de la clase, desde los más evidentes, a los que iba desenmascarando con el paso de las semanas. Aunque a ratos me incomodaba, la Belén Esteban que todos llevamos dentro también añorará las miradas y chismorreos en el supermercado de la esquina, en el cine, por la calle, por la noche, etc. Y el lado vanidoso, que no es menos importante, vaya si no echará de menos el automático y absurdo reconocimiento al revelar la profesión ante el desconocido de turno. Y las clases, claro, sobre todo las de teoría, con sus subidones de adrenalina. Me encantaban.
Pero ahora, llegados a este punto, todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir :)
Apr
14
Ayer empecé a embalar los primeros trastos en vista de la inminente mudanza a Madrid. No será la primera ni la última, pero sí que es en la que más kilómetros separan al destino del origen y en la que más trastos hay en el punto de partida.
Mi apego a la basura es brutal. Todo es potencialmente útil, y lo que a todas luces nunca volverá a tener utilidad ni valor algunos, enseguida lo revalorizo como referente histórico/sentimental fundamental de forma que ya quisiera el mejor de los alquimistas. Sin embargo las circunstancias y naturaleza de la próxima mudanza, que más que un simple cambio de domicilio es un cambio total de vida y una reconfiguración completa de objetivos, apremian, exigen, e incluso recomiendan luchar contra este Diógenes latente y liberar lastre sin remilgos.
Sorprendentemente, y recalco lo de sorprendentemente, el proceso de descarga de lastre está siendo efectivo -dentro de un orden, claro- y mucho menos costoso de lo que nunca habría imaginado -aunque es inevitable terminar sumido entre cierta neblina de melancolía-.
No es una tontería esto. No es nada común eso de mirarse el ombligo, después de tantos años de tenerlo en el mismo lugar, con las mismas pelotitas de pelusilla acumuladas, y de conocer perfectamente lo que de él se puede esperar y lo que no, y a la hora de la verdad llevarse una sorpresa tan grande, y encima para bien oigan. No cantemos victoria, pero así está siendo y yo bien orgulloso que estoy de ello.
Además, no deja de sorprenderme la perdida total de valor de aquello que no hace tanto eran auténticos tesoros -sí, el oro es la única inversión segura, pero…-. Por ahora debo haber tirado más trastos de los que he embalado -lo pienso, lo escribo, lo leo, y aun no me lo creo-. Y no se piensen que estoy hablando de fruslerías recientes. No, no, no. Les hablo de chismes que me han acompañado de casa en casa, mudanza tras mudanza, y con las que un coleccionista haría su agosto rebuscando en mi contenedor de basura de confianza.
Ha caído en combate la media tonelada de CD’s de aquellas revistas que compraba cuando era un teen con granos en la frente, muchísima curiosidad, una Internet inexistente, y un 8088 enseguida actualizado a un 386SX -de hecho, el contenedor de la esquina a estas horas debe contener tanta información como en toda la Internet actual-. Asimismo han caído las revistas asociadas que aun conservaba y todos los recortes de artículos con tutoriales que conservaba como auténticos tesoros. Por el camino encontré mi modesta colección de porno hetero y homosexual que he tenido a bien conservar para volver a reírme de ella en el futuro. Y así he ido excavando estratos y estratos hasta llegar a auténticas reliquias que se remontan a 1996, el primer año de carrera en A Coruña y consecuencia de ello el año de mi primera mudanza.
La lista de trastos y sus historias asociadas que a estas horas ya descansan en el contenedor es interminable. Por quedarme con uno, me hizo ilusión encontrarme con la cajita de plástico traslucido con capacidad para dos disquetes que siempre me acompañaba entre mi casa y la universidad cargando prácticas y trabajos varios. En definitiva, mi memoria USB de la época. Y sí, también descansa en la basura. Y no, no me da pena. Y sí, no sé que ha cambiado en mi para que eso sea así, pero me gusta.

P.S.: aprovechando que hoy ha tocado post, quiero volver a agradecerle a Le Poinçonneur Des Lilas este otro que me ha dedicado hoy y que, al dejarme en tan buen lugar, no puedo dejar de publicitar.
Apr
7
O mucho me falla la memoria, o este debe de ser el primer billete de avión de sólo ida que compro en mi vida. Ante ustedes, amigos y amigas, el drama de la emigración de la clase media impreso a doble cara sobre papel de 80 gr.

Apr
6
Distendiendo un poco el ambiente: ¿culo, codo o …? Como premio, una estancia de fin de semana en Madrid a partir del 1 de Mayo con todos los gastos de alojamiento pagados para el primero que lo acierte.
















