Jul
25
Hace un rato, mientras hacía un pis en uno de los restaurantes que frecuento por la capital, me he fijado en lo que tenía delante de las narices.

¿Chascarrilo intencionado o dramático desenlace? xD
Jul
24
Servidor de ustedes, ignorante como es de casi todo lo que se debe saber, a ratos, normalmente en la intimidad, y como cualquier otro mortal, tiene ramalazos de vanidad. Suerte de las lecciones de humildad que periódicamente lo devuelven a uno a su lugar. Sin ir más lejos, ayer, que descubrí un utilísimo comando Unix que no conocía: el watch. ¿Cómo es posible que descubra algo tan básico a estas alturas? ¡No somos nadie! xD
Jul
23
El finde se la semana pasada estuve en Galicia. Esta vez, para máximizar el tiempo de ocio y a su vez minimizar el desembolso económico, en lugar de desplazarme hasta mi querida Coruñita, nos instalamos en Santiago.
Obviamente ya había estado antes por Compostela, pero nunca sin un plan definido, sin otra cosa que hacer que no sea pasear, cotillear parques y tiendas, comer bien, hacer fotos… Además el tiempo acompañó, brindando la oportunidad para descubrir algunos rincones por lo que nunca había estado, conocer el famoso Parque de Bonaval -me encanta-, retozar por céspedes varios, etc.
En definitiva, un finde estupendo que ha sacado a flote una duda. Como saben, Madrid me horroriza, aunque más o menos superado el trauma de los primeros meses por haber dejado tanto y tan bueno atrás, actualmente se presenta como lo que es, una experiencia, insuperable en lo profesional -disfruto con mi trabajo como ya casi no recordaba-, y positiva en lo personal -mala cosa el inmovilismo para tener puntos de referencia-. Eso sí, una experiencia con fecha de caducidad y que me llevará de vuelta á terriña.
Todo estaba planeado: un tiempo por la capital, quién sabe si algún otro destino a continuación, y más pronto que tarde de regreso en A Coruña. Cosa mala lo que a mi me gusta Coruña oigan. Pero… ¿y por qué no Compostela? Esa es la pregunta que me ronda por la cabeza últimamente.
Y no deja de ser curioso que casi todos con quienes he compartido esta idea, sobre todo esos que han vivido unos años en Santiago, coinciden en que es una locura, que Santiago es un lugar horrendo en el que vivir más de unos pocos meses. Así que amigos, a céntimo de Euro la respuesta, buenas razones para no establecerse en Santiago de Compostela, como por ejemplo, ‘llueve día sí, día también’, un, dos, tres, respondan otra vez!
Jul
16
Compartiré hoy con ustedes una historia bizarra de la que he sido protagonista los últimos dos meses y pico. A la vista del tiempo que me ha robado, antes me aburría dedicarle ni un sólo minuto más al tema, y ahora, pasado ya tanto tiempo, será demasiado tediosa de leer. Ajo y agua amigos.
Durante mi última semana viviendo en A Coruña, y en previsión de los retrasos esperables en la gestión y envío del pedido, decidí contratar el servicio ADSL de Vodafone (VF en adelante) telefónicamente a través de su Tienda Online.
Si no la conocen, sepan que se trata de una ADSL barata -para la media de por aquí, claro-, que se ocupa de todas las gestiones con Teléfonica para el alta y traspaso de línea, con algunas ventajas si ya son clientes VF y, lo más importante, con conectividad desde el mismo día de la contratación ya que el router ADSL incorpora un modem HSPA como salida de backup.
Una semana después, instalado ya en Madrid, no hay noticias de VF ni del paquete con el modem supuestamente en camino. Comienza entonce un periplo de llamadas a su servicio de atención al cliente (gratuito), a su Tienda Online (902) y al servicio de atención telefónica de Seur (902) para resolver una descomunal cadena de problemas a cada cual mas increible.
Tantas, tantísimas llamadas han sido, que mi última factura telefónica duplica mi gasto medio, me he aprendido la letra de la sintonía de espera de VF y posiblemente haya hablado con todo su call center.
Llamada tras llamada, día tras día, me rebotaban entre los diferentes departamentos de VF -cuando no cortaban la llamada directamente- sin obtener respuestas. Pasada otra semana más, el teleoperador de turno me explica que el paquete con el modem ha sido devuelto a VF (?). Al contrastar los datos resulta que la dirección de envío era incorrecta (!) -básicamente, una permutación de las letras que forman mi verdadera dirección-, y, lo que es para mear y no echar gota, el teléfono de contacto estaba totalmente mal (!!!), motivo por el cual el transportista no pudo contactar conmigo al no encontrarme en la dirección imaginaria que VF le facilitó.
En vista del panorama me explican que la única forma de arreglar la situación es reiniciar el proceso haciendo un nuevo pedido. Craso error, acepto el plan con la promesa de en una semana tener el trasto en mi casa. Entretanto, por cierto, ya había recibido la visita del técnico de Telefónica para habilitar la conexión -es un dato relevante, ya verán, ya-.
Pasa la semana y no hay noticias de VF. Durante otra semana más, con un tono algo menos amistoso y mucho más insistente que hasta entonces, sigo conociendo a más personal de call centers diversos. Harto, la mañana que se cumplía el mes de espera llamo para mandarles a tomar por culo anular el pedido, con la mala suerte de dar con un teleoperador diligente que me informa -agárrense- de que el segundo envío también volvió a VF. Al parecer, datos de envío y teléfono, una ves más, eran erroneos (!!!). Sin embargo, me juran que ha sido un lamentable error y que de urgencia me enviarán el modem, esta vez al lugar correcto. Craso error, acepto de nuevo.
Pasa otra semana y yo sigo memorizando la letra de la sintonía de espera. Cada llamada, que por supuesto implica saltar de departamento en departamento repitiendo la misma cantinela, es más y más larga ya que la historia es cada vez más retorcida.
Al mes y pico, finalmente llega el paquete -tercer intento, recuerden-. Lo reviso rápidamente y enseguida echo de menos la SIM necesaria para poner a andar el modem HSPA. Entre incrédulo y mosqueado vuelvo a contactar con mis colegas los teleoperadores. De primeras parece que no es grave. Al parecer, en cualquier tienda VF me podían facilitar un duplicado. Tan diligente era el teleoperador que insistió en localizarme la tienda más cercana a mi casa. Como no, su aplicación informática iba lenta, así que mientras tanto confirmaba con unas preguntas que el resto del pedido estuviese completo. Craso error. Tanta pregunta destapó otro pastel. El modem y la linea que VF me había provisionado no correspondía con lo que yo había contratado (!). Resuelto el tema de la SIM, esto será una minucia administrativa, pensé. Pues no.
Mi colega el teleoperador diligente me dice que la mejor solución es dar inmeditamente de baja el ADSL que tenía entre las manos (!) y volver a hacer el pedido (xD). Sin tiempo para recomponerme, me veo al habla con el departamento de bajas, donde me dan las instrucciones a seguir. Enviar un FAX solicitando la baja (!!!) y concertar una cita para que pasasen a recoger los trastos que ni tiempo tuve de usar. Para la nueva alta se me recomienda pasar de la Tienda Online e ir directamente a una tienda VF, donde podría salir con el modem bajo el brazo.
Y allá voy, pero, craso error, afectado por el sol madrileño, se me ocurre ir a un Phone House, y no a una tienda oficial VF. Resultado: nada de irse con el modem bajo el brazo. Más tocamientos de pelotas y días de espera. Si bien, a los pocos días, mes y medio después del principio de esta historieta, me veo de nuevo sentado en el sofa abriendo mi segundo kit ADSL. Por cierto, el primero de ellos seguía -y sigue- en mi casa. Dos citas concertadas con VF para su recogida, dos citas incumplidas. A día de hoy sigo esperando que contacten conmigo para recogerlo.
Instalo el kit y, tal como VF promete, tengo conexión inmediata a través del modem HSPA. Días después se pasa el técnico de Telefónica, habilita la línea, y paso a tener conexión ADSL real. Finalmente, me visita el técnico de VF para verificar que todo está en su lugar y me confirma que la velocidad de mi ADSL es la tercera parte de la que debería ser. Bromeando le digo que me cobren la tercera parte, a lo que el, muy enrollado, me sugiere que lo intente, que le suena que es posible obtener algún descuento.
En cuanto encuentro el momento llamo a VF en busca de mi descuento. Pero no, aparte de desahogarme y llamarles, de muy buenas maneras, ladrones, consigo una minucia descuento que les tiro a la cara argumentado que no acepto propinas.
Ya con ADSL, pero con las pelotas hinchadas, decido seguir la vía de la reclamación. Al haber contratado el servicio vía Phone House tendría que ponérsela a ellos, así que sigo la vía extraoficial redactando un FAX exigiendo una serie de descuentos concretos o la baja de la línea sin penalización.
Entretanto, el mismo día que envío el FAX, aun pendiente de alguna respuesta de VF, el ADSL deja de funcionar y empiezo a salir de nuevo a Internet gracias al modem HSPA. Llamo al servicio técnico, apago el modem, espero, lo enciedo, espero, respiro, expiro… Cuando todo apunta a que lo que procede es el envío de un técnico, el operador me pide que, atentos, coja el modem, una linterna y me baje a la zona del edificio donde estan los trastos telefónicos para que el pueda hacer un prueba que ‘me llevará menos de cinco minutos’. Me río en su cara, le digo que ese es el trabajo de un técnico y que no pienso hacerlo yo, pero el hombre insiste y hasta me lo argumenta. Llegada la discusión a un punto fijo, le planteo lo siguiente: ‘Vamos a ver. Ahora mismo, como el ADSL no funciona, salgo a Internet vía conexión HSPA. ¿Ok? Esa conexión, cuando se usa como backup del ADSL, no tiene ningún coste adicional. ¿Correcto? Por otra parte, la velocidad que me da HSPA y la que me da esta ADSL son parecidas y más que suficientes para lo que yo necesito, así que vamos a hacer lo siguiente: yo no voy a hacer nade de lo que me pides, de forma que durante los próximos 18 meses de permanencia usaré la conexión HSPA gratuita. De vez en cuando llamaré para confirmar si VF ya ha contratado a técnicos suficientes para atender las incidencias de los clientes.’.
Y eso pensaba hacer, pero al día siguiente me llaman de VF con motivo del FAX-reclamación. Me paso media hora discutiendo con una teleoperadora. Me asegura que es totalmente imposible ofrecerme los descuentos que pido y la unica opción posible es la baja sin penalización. Más chulo que un ocho le digo que adelante con la baja.
Horas después comento con compañeros y reviso la oferta de conexiones ADSL y cable, y vuelvo a llegar a la misma conclusión que hacía dos meses: la de VF es la mejor. Me invento una historia y llamo a VF para dar marcha atrás en la baja. Al parecer es posible. Me olvido del tema y aplazo resolver el tema de la incidencia con la conexión.
Durante el fin de semana, mientras me hago mi esguince en Segovia, me llega un SMS de VF que me informa que se está procediendo con la baja. Imagino sería un mensaje encolado, pero el lunes, con la pierna en alto, me cortan la conexión a Internet. Llamadas, malos rollos, etc. etc.
Con la pelotas a punto de estallar y el pie vendado, empaqueto el modem y a la pata coja me lo llevo a Correos, pago unos buenos euros por enviarles los tratos de vuelta y un FAX con la segunda baja del mes. A continuación, sigo a la pata coja hasta la Puerta del Sol, busco una tienda VF, y, tachán, tachán… ¡contrato de nuevo otro ADSL de VF! -el tercero o el quinto, según cuenten-.
Por ahora todo marcha bien. Mañana vendrá el técnico de VF a revisar la instalación y, estoy seguro, habrá nuevo capítulo. Por lo de pronto, el técnico de Telefónica, que ha venido hace unos pocos días, ha instalado en mi casa un PTR, cosa que ninguno de los dos anteriores había hecho. Es más, al comentárselo, poco menos que no me cree y me toma por loco hasta que le muestro los informes firmados de sus compañeros.
Bizarro, ¿qué no? Pero no hay mal que por bien no venga. ¿Cómo si no habría juntado la motivación necesaria para aprender a romper claves WEP en Linux? Sí, es una tontada, pero oigan, nunca había tenido la necesidad real de hacerlo. ¿Y qué decir del kit ADSL -el inicial de todos- en mi poder y que parece nadie volverá a reclamar? En breve lo pondré a la venta.
Y no se equivoquen con el post. No es un pataleo de cliente frustrado. Es muy recomendable el ADSL de VF (y el de Tele2, que son el mismo). Queda en manos de los dos que se lean este rollazo decidir la moraleja xD
Jul
14
Por casualidad vengo de descubrir el que parece haber sido un cartel de la Feria del Libro del año pasado. Es muy fina la línea que separa lo simple y bello de las ñoñerías de adolescente hiper-emocional. Posiblemente estemos en el primer caso.

Jul
5
Leía hace un rato una entrevista con Joe Armstrong, uno de los padres de Erlang y un señor listo como un pimiento. Me ha gustado mucho el extracto siguiente:
An engineers job is to solve problems. That’s why I’m an engineer. If the problems weren’t difficult they would be no point in doing the job [but] 95 percent of the time the problems are in a state of ‘not being solved’ which is frustrating. Frustration goes hand-in-hand with creativity.
– Joe Armstrong.















