Son ya casi 500 posts a las espaldas, la mayoría riéndome de mi penosa existencia, pero en tantísimo tiempo nunca les he contado un chiste. Pues señores, señoras, lectores incondicionales en general, ¡ahí va el primero! :D

Trancurría una de las últimas tardes del verano, cuando el Sr. Conejo, su esposa la Sra. Coneja y sus cuatro hijos los Conejitos decidieron dar un paseo por el bosque. Correteaban despreocupados a la orilla del río hasta que llegaron al punto donde debían cruzar al otro lado de la carretera que dividía el bosque,

- “Cuidado chicos“, dijo el Sra. Coneja advirtiendo a los pequeños Conejitos de los peligros de la civilización.

- “Venga, enanos, cari, crucemos que nos da tiempo“, se apresuró a decir el Sr. Conejo viendo como se aproximaba un vehículo a lo lejos.

Sin embargo el coche iba más deprisa de lo que calculó el Sr. Conejo, y tanto él como su esposa la Sra. Coneja y tres de los pequeños Conejitos terminaron aplastados y desmembrados sobre el asfalto. Por fortuna, al cuarto Conejito, el más pequeño y miedoso de todos, le salvaron sun dudas y temores a la hora de cruzar.

Muy asustado, el pequeño Conejito intentó regresar hasta su casa en busca de ayuda, pero acabó perdiéndose y vagando por el bosque durante horas hasta que se encontró a una pequeña Mofeta, [voz de pito en este diálogo]

- “Hola, ¿qué haces por aquí?“, curioseó la Mofeta.

- “Hola. Acabo de perder a toda mi familia en un accidente de tráfico y yo me he perdido“, dijo el pequeño Conejito.

- “Jo! Lo siento. A mi me ocurrió lo mismo hace unos pocos días“, dijo la Mofeta intentando consolar al pequeño Conejito.

- “Ya… el problema es que yo aun no sé lo que soy. ¿Lo sabes tu?“, pregunto el Conejito a la Mofeta.

- “Mmmm… pues con ese pelito suavecillo que tienes, esas orejas graaaaandes y puntiagudas, con esas patitas tan particulares que tienes y con esa colita simpática y juguetona… ¡Tienes que ser un pequeño conejito!“, exclamó la Mofeta. “¿Y a qué no sabes lo qué soy yo?“, le preguntó a continuación.

- “Emmm… pues teniendo en cuenta que no se sabe si eres blanco o si eres negro y como aun encima hueles que apestas, ¡tienes que ser un gitano!“, concluyó el pequeño Conejito.

Me lo contaba Carlitos esta tarde consiguiendo que me olvidara por un rato de mis achaques pre-treintena del día. Y ustes que, ¿me cuentan su último chiste? :P

Comentarios

4 comentarios de “Los cuatro conejitos”

  1. Bueno, creo que todos podemos aprender una valiosa lección… si eres capaz de publicar 500 posts sin sacar mano de un chiste malo y poco políticamente correcto, ¿por qué cambiar ahora? };-P

  2. No me desafies que abro una sección estable con chistes de este tipo :P

  3. ¡Nada tan grave me ha hecho el mundo para que yo lo castigue de semejante manera!

  4. No, no… mejor no te desafiamos…. :S

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