Nov
1

‘Los renglones torcidos de Dios’ es una de las obras más destacadas de Torcuato Luca de Tena, con la que precisamente acabo de terminar hoy mismo. La novela se centra en la locura y en sus diferentes manifestaciones en forma de perturbaciones de la mente humana, a las que el autor se refiere de forma genérica como ‘las faltas de ortografía de Dios‘.
La contraportada ofrece un buen resumen: ‘Alice Gould es ingresada en un sanatorio mental. En su delirio, cree ser una investigadora privada a cargo de un equipo de detectives dedicados a esclarecer complicados casos. Según una carta de su médico particular, la realidad es otra: su paranoica obsesión es atentar contra la vida de su marido. La extrema inteligencia de esta mujer y su actitud aparentemente normal confundirán a los médicos hasta el punto de no saber a ciencia cierta si Alice ha sido ingresada injustamente o padece realmente un grave y peligroso trastorno psicológico. [...]‘. La nota curiosa es que Luca de Tena estuvo encerrado voluntariamente un par de semanas en un psiquiátrico para inspirarse fingiendo una depresión profunda, donde pudo observar de primera mano la locura en todas sus variantes. Es pues la novela un recorrido por diferentes trastornos mentales tales como la oligofrenia, la demencia, el autismo, la psicosis, la esquizofrenia, la paranoia, la neurosis, etc. -y no sólo un recorrido, sino también una explicación de los mismos- materializadas en diferentes internos del sanatorio mental donde ingresa Alice Gould, a la vez que un homenaje a los profesionales del sector sanitario -por los que el autor siente especial admiración-, y un juego con el lector, que hasta las últimas páginas no acaba por comprender la verdad última sobre la supuesta locura de Alice Gould.
En definitiva, un libraco muy agradable de leer, con una historia que engancha hasta la última página, y que da una visión de una realidad que por invisible no deja de ser menos cierta. Además, es otra de esas novelas con secuela cinematográfica. ¿Alguien la ha visto? ¿Merece la pena? Metidos en el tema de la locura, el siguiente objetivo es ‘Concierto para instrumentos desafinados’ de Juan Antonio Vallejo-Nájera, aunque también me ha dado por considerar ‘El mundo de Sofía‘ de Jostein Gaarder, así como un par de panfletos breves -pero en inglés, garantía de ir a dos por hora- (‘Animal farm‘ y unas historietas breves de Edgar Allan Poe) que llevan en mi mesilla un año, y el ‘Verónika decide morir‘ de Paulo Coelho. No duden en desengañarme si alguno de estos libros les parece una bazofia, que tampoco es cuestión de perder el tiempo.
[...] Ella (el médico César Arellano divagando sobre el caso de Alice Gould), en el test que se le hizo, definió la locura como un conflicto entre el yo real y el anhelado. ¿No se estaría definiendo a sí misma? ¿La diferencia entre su ideal y su realidad no la hirió tan hondo, tan hondo, que la trastornó?
La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría misma que, cansada de descubrir las vergüenzas del mundo, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca.
– Heinrich Heine
Comentarios
18 comentarios de “Los renglones torcidos de Dios”
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De las opciones que planteas, yo te recomendaría a Poe. Pero a la luz de tus últimas lecturas…
Faltan las agnosias xDD. De los que he leído, sin duda 1.Poe (empiece por la máscara de la muerte roja), acompáñese de la traducción de Julio Cortázar de Alianza, 2.Orwell y sus bestias de toda tierra y clima, por cierto tiene un cuento bellísimo como alegato contra la pena de muerte, pero nunca he podido saber en cuál de sus libros está (lo tengo por un emilio que me enviaron); el resto no los he leído y no puedo dar opinión :P. Por cierto, en breves horas 30 años y un día xDDD
Por teléfono te dije que los que más me gustaban eran El cuervo y El corazón delator.
Es posible que el primero no venga en tu libro, así que te lo dejo aquí. Seguro que te recuerda a un capítulo de los Simpson.
El corazón delator´también está colgado. Y ahora que lo pienso, también hay otro capítulo de los Simpson… Jajajaja.
Caray, tal y como la pintas tendré que pedírtela prestada cuando vuelva ;-).
De las otras que mencionas, leí “El mundo de Sofía” cuando estaba en el instituto. Si quieres recordar de una forma amena gran parte del temario de filosofía de COU, te la recomiendo X-D. Edgar Allan Poe tiene, en mi opinión, relatos excepcionales, pero también otros más bien pasables (dentro de la primera categoría entran los dos que menciona No a todo).
Offtopic: Veo que has ido a ver “Camino“, ¿qué tal?
No a todo, pues empezaré por Poe. Es el segundo intento que le doy. A ver si esta vez. ‘El cuervo’ no lo tengo, pero si el otro, ‘The tell-tale heart’.
Energúmeno, pues también tengo la ‘The masque of the read death’ así que a ver. ‘Rebelión es la granja’ es muy de mi gusto, el problema es que me he emperrado en leerlo en inglés y así me va xD
_luara_, ahora que soy lector habitual me tarda poder prestar libros xD Sera un placer. Respecto a Poe, ¿por qué no me sorprende tu falta de sintonia con No a todo? xD Y sí, de toda la época del instituto (mala época; yo era el perfil de adolescente atormentado xD) filosofía era de mis asignaturas preferidísimas, por eso creo que me gustará.
En cuanto a ‘Camino’ pues muy bien (¡cuatro estrellas nada menos! xD). Lo primero y sobre todo, es un dramón, de los que hacen nudo en la garganta, así que sólo con eso ya tiene mi favor. El tratamiento que hace del OPUS no sé si es tendencioso o si simplemente refleja objetivamente que son uno hijos de mala madre manipuladores -no conozco en profundidad a gente de ‘la obra’-. Ya sea una cosa o la otra, a cualquiera medianamente cuerdo no le dejará indiferente (vamos, que no te duermes al verla xD). Visualmente es correcta y el final, junto con algunos dobles sentidos a lo largo de la película, redondos. To sum up, que sí, que hay que verla :)
Parru, por Dios Cristo. Lee bien. Fíjate que _luara_ dice:
.
¡Que estamos de acuerdo, Parru!
Saludos, _luara_.
Ups! :D La costumbre! xD Perdón! :)
He aquí una demostración de cómo a veces una sólo ve (o lee, en este caso) lo que quiere ver X’-DDD. Tomo buena nota de tu reseña de la peli ;-).
Saludos!
Tengo una duda existencial. Acabo de negarme a hacer un estudio por la dosis de radiación que implica a una paciente de 25 años a la que se le hizo el mismo estudio hace cuatro días por el mismo motivo. Hago bien? Hago mal? Juego un poco en una ruleta porque mi sentido común me dice que lo he hecho bien, que una persona tan joven tendrá que ser controlada clínicamente y sólo si empeora hacerle puebras complementarias, pero luego me asalta la duda y el temor y es entonces cuando… no sé si habré hecho bien. Y si me denuncian? Y si me voy a juicio? Mala medicina es la que se realiza ante el miedo a la represalia del paciente y no en base a su beneficio…
Era sólo por compartir mi agonía con alguien.
Si crees que la prueba es innecesaria porque en cuatro días no va a indicar nada nuevo, no veo la razón por la que un paciente te podría coaccionar para que se la hicieras, ni tampoco base legal alguna por la que incoar acciones legales contra ti.
Ejemplo de los míos: ¿si yo voy por allí una tarde de tedio y te pido una radiografía del cúbito porque me sale del moño me la harías? ¿Si voy y te pido que me hagas una biopsia del hígado porque leí en la Pronto que blablabla, me la harías?
Yo creo que con informarla de que la prueba es inútil y contraproducente para su salud, y que por tanto ni la recomiendas ni la ordenas realizar (o realizas, me da igual), es más que suficiente.
Cosa distinta sería que sin tener elemento de juicio alguno decidieras porque te sale del moño que no haces una prueba a un paciente. ¿No?
bueno
es que me dice su médico que tiene cefalea.
Pero yo le expliqué y así lo hice constar muy clarito que si ya se ha realizado la prueba, no tiene datos que indiquen que sea persona de riesgo de complicaciones tardías, y no tiene datos objetivos (a la exploración física) que los hagan sospechar, que se le vigile clínicamente. A ver, yo supongo que está bien hecho lo que he hecho, pero no puedo evitar temer que al final el paciente tenga algo, y yo por necio no lo vea y luego termine con mis huesos en el talego. Y tú qué pasa, no duermes?
De noche no.
Señor Davitz, he sido testigo presencial de las cagadas más espectaculares enMedicina, en primera persona y sobre miembros directos de mi entorno familiar. Recientemente y con un caso, si contra los prejuicios del paciente y la irresponsabilidad del médico de familia (ahora todo el mundo dice que ahí está el problema, pero las cosas nunca son tan simples como pretenden hacer ver) no se hubiese cogido el toro por los cuernos e ido directamente a urgencias, ahora las cosas serían muy distintas. No había sido un ictus, como se diagnosticó, sino un hematoma subdural. Como insistimos en que se hiciese un estudio del mismo, porque pensamos que es necesario saber si era un problema cardíaco, o de degeneración capilar, o a saber qué, fue por ahí donde se empezó a perder confianza en el médico de cabecera. Ignoro su caso concreto, pero la medicina moderna como todo está más pensada para adjudicar marrones que para resolver problemas (hace poco me enteré que las listas to-do no tienen ni 20 años, ¿¿qué puto método científico hay aquí??), por tanto, con sus huesos en el talego es difícil que termine, dado el escandaloso régimen corporativista que impera -una burrada brutal tendría que hacer-, pero sólo puedo decirle que tenga cuidado. Además, quien más quien menos se busca una segunda opinión -pagando, obviamente, no, a nosotros no nos dio tiempo, acudimos a urgencias primero-, por tanto su reputación va a estar siendo sometida a prueba todos los días de su vida.
Vale, señor Energúmeno. Entiendo que la experiencia personal le haya hecho escamarse de mi profesión, pero puedo asegurarle que si bien es cierto que existe el corporativismo, no es menos cierto que también existen mil nidos de vívoras, sin ir más lejos le informaré que el abogado más pleiteante en asuntos médicos que está en Galicia no es otro que un médico retirado por no sé bien qué asunto turbio relacionado con su práctica clínica decidió volverse abogado y ahora se dedica a destripar ex-colegas. Así que mis motivos tengo para andarme con ojito, que para eso pagamos nuestros seguros de responsabilidad civil.
Bueno, que feito está y malo será que haya cometido el error que ponga fín a mi vida laboral. Y si no, será bienvenida vuestra visita en mi hogar penitenciario.
No, no, me he explicado reputapénicamente mal como siempre xD. No estoy escamado con su profesión (no más que con otras, en cualquier caso). Pero el errar es privilegio humano, de ahí que el instrumental no pueda equivocarse (porque no lo es), o que las decisiones en planta se tomen colegiadamente (la/el jefe de servicio está para tocar los c*j*n*s/ov*r*s, no para tomar decisiones). Intento explicarmente mejor: el transporte aéreo tiene menos accidentes (que no es que eso sea exactamente más seguro) porque hay mucha gente metida en el ajo: piloto, copiloto, control de tráfico, mantenimiento… los accidentes de tráfico vial son [pero que mucho] más abundantes porque dependen exclusivamente del fallo humano individual (propio o ajeno, encima). Los resultados cantan alegremente a la vista.
Ejem… los médicos que han ido al trullo en el (mal) ejercicio de su profesión se cuentan (literalmente) con los dedos de una mano… como los juristas… y los economistas… y los químicos… y los miembros de FF y CC de SE y… y… joder xDDDDD
ahmmmm vale? no entendí demasiado pero weno :P
El Corazón Delator mola. Pero también mola mucho Los Crímenes de la Calle Morgue. Yo tengo varios relatos recopilados en un libro en gallego cuyo título no recuerdo.
¬¬ Rafa, eres único.
Mi libro favorito, ya puestos, es “No digas que fue un sueño”, de Terenci Moix. Todo aquel que haya querido amar alguna vez y lo lea lo comprenderá. (sí, a veces yo también tengo un lado romántico)