Hace ya más de medio año decidí dejar mi anterior trabajo y toda la vida tan estupenda que llevaba adjunta, para a continuación emigrar a Capital City en busca de nuevas aventuras y, sobre todo, de tiempo de desconexión del callejón sin salida profesional en el que acabé metido. Desde entonces la pregunta más recurrente en cada regreso pola terriña ha sido aquello de ‘¿y qué tal por Madrid?’.

Pregunta facilona y de cortesía que rara vez busca un desarrollo con su correspondiente planteamiento, nudo y desenlace, pero quien les escribe, de naturaleza metódica y en general amigo de la verdad, a falta de respuestas concretas, acababa siempre enredándose en evasivas. Más o menos superado el shock del cambio, ahora ya tengo respuestas, para los que les interesen, el resto pueden dejar de leer aquí.

Sobre aquello de que la ciudad no es para mí, y en particular esta, no había ni hay dudas. Asumido está que es un peaje, un mal necesario. Ahora que el clima desértico se ha esfumado y que llega el otoño, Madrid y yo nos vamos entendiendo mejor. Además, el destino ha traido a algún amigo más hasta aquí, cosa que siempre es de agradecer. Pero me ponga como me ponga, ya sea porque Coruña deja el listón muy alto, ya sea porque en mis recuerdos la capital esté estigmatizada, ya sea porque objetivamente no es un lugar muy habitable… dudo mucho que, el día que la tenga que dejar, sienta otras pena que no sea por las persona que aquí se queden.

Profesionalmente, con un cambio tan radical y viniendo del paraiso laboral que es la Universidad -económicamente es evidente que no lo es, en lo extrictamente profesional, apariencias aparte y salvando excepciones, posiblemente tampoco, pero hay muchísimo más, ¡y bueno!-, eran necesarios tiempo y hechos para sopesar el cambio. Han pasado meses ya, tiempo suficiente para superar el susto, acomodarse, sacar adelante algún proyecto de dimensión y responsabilidad que hace medio año ni considesaría llevar a cabo nunca -tocará post un día de estos-, aprender y poner en práctica todo eso sobre lo que solía leer… En definitiva, ha pasado tiempo para tener una opinión con algo de fundamento.

Ha pasado tiempo para saber que es seguro que en algo más de tiempo, mucho o poco, ya se verá, me aburriré de tener jefes, plazos, objetivos serios, horarios, responsabilidades… Segurísimo. Aunque fuese tan afortunado que mi vida discurriese únicamente por empresas tan especiales como esta a la que el azar me ha traido, seguro odiaré todo eso. Y aun así, aun sumándole todos los inconvenientes que me ha reportado el cambio, aun sin poder tener la seguridad de que el futuro será color de rosa, pese a ni siquiera poder intuir hasta donde me llevará, aun añorando día sí día también todo lo bueno que tenía, profesionalmente, para ser claros, estoy que meo miel y defeco pastelitos.

Mi consejo para todo el que dude como lo hice yo en su momento está, por más que me pese, muy en la línea del Paulo Coelho, escritor de ñoñeces de autoayuda malas malísimas: persigan sus sueños, y muevan el culo, que el arroz se pasa en 0,5.

Comentarios

8 comentarios de “Never give up!”

  1. Que el mundo es de Dios y se lo alquila a los valientes.

  2. Con el asco que me das, que no te acuerdas de los amigos ni patrás, no tengo ganas ni de comentarte.

    Pero mira, te comento. Nunca aprenderé.

    Que te den.

  3. Vente un mes a Nueva York y darás gracias a Dios por vivir en Madrid, xD Creo que 15 días también son suficientes…

  4. Es la primera vez que leo un post tuyo entero!! xDDD
    Vale, mi conclusión es que ya eres otra marica integrada en madrid cual nuestro querido Jose Maria xD

  5. y entonces…..que tal en Madrid? xD

  6. apoyo a le poinblablabla, pero encima tengo más mala baba. Así que que te den o que no te den, lo que fastidie más XD

  7. No a todo, te repites ;)

    Le poinçonneur, también se te echa de menos :)

    París, de las que conozco, cualquier gran ciudad me gusta más que Madrid. Con NY presiento que pasaría lo mismo.

    Sick-boy, de hecho, es probable que esta sea la primera vez que leas! :D

    Pues mal Elena, ¿o es qué tal mal me explico? xD

    Davitz, te podrías haber ahorrado esa vulgaridad. Nos vemos en unos días! :)

  8. Vamos que unos meses más y ya estarás feliz XDD

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