Pese a haber caído en él más de una y de dos veces, nunca he sido yo especialmente dado al exhibicionismo emocional vía blog. No porque no me guste, que en su justa medida y siempre que no se caiga en boberías adolescentes, sí que me agrada, ni por falta de emociones/sensibilidad, materias primas éstas de sobra abundantes bajo mi personal blindaje de seguridad. Los motivos están más bien relacionados con mis limitaciones para transmitir emociones usando la palabra escrita como único vehículo para ello, y, cada vez más, a causa de las barreras que me impongo -llámenle timidez si quieren- con motivo del tipo de trabajo que desempeño.

Sin embargo, haré hoy una excepción para hablarles de una persona elemental en mi vida contemporanea. No es el amigo con el que más tiempo he compartido ni tampoco la persona con la que más gestos de cariño haya tenido, pero oigan, nuestra relación va bastante más allá de cuatro cosas en común -de hecho no tenemos ni media cosa en común- y de un puñado de fantas de limón para celebrar lo encantados que estamos de habernos conocido. Este señor es lo que se da en llamar una buena persona, un referente de integridad y de esfuerzo que siempre ha estado a mi lado cuando lo he necesitado. Sin ir más lejos, y aunque hay más gente a la que tengo mucho que agradecer al respecto, sin haber podido utilizar a este señor como teléfono de emergencia casi cada día del año pasado no sé bien que habría sido de mi. Es una suerte haberle conocido, porque con la cantidad de estupidez y egoismo de los que vivimos rodeados, sin referentes así sería fácil dejarse llevar por la corriente.

A estas alturas algunos ya pensarán que le ando buscando pareja a mi amigo, pero no, no es el caso, pues me consta que se apaña muy bien el solito. Otros pensarán que me ha poseido el síndrome de la niña de Rajoy y su cursilería, pero no, tampoco. Lo que realmente ocurre, a lo que vengo, es a contarles que este amigo mio se ha animado a abrir un blog bajo el título de “No a todo” y de alguna forma necesito subrayar que no es un blog más. Ya no solo por lo anterior, que no es poco, sino porque encima este señor es un niñito repollo con habilidad a la hora de escribir y con unas ideas de vez en cuando difíciles de digerir, pero que en algún caso ofrecen perspectivas alternativas intersantes. En defintiva, con cabeza y corazón, les recomiendo no a todo :)

Comentarios

6 comentarios de “No a todo”

  1. Bueno pues nada, bienvenido al nuevo y de paso no dejeis de visitar el blog de laveloaca, al cual se puede acceder desde los enlaces de parrulo que no para de actualizarse constantemente XDDD

  2. Bueno cariño, ya era hora de que me dedicaras una entrada en tu blog! Si es que mas vale tarde que nunca!

  3. Bienvenido, al blogero ese. Lo de la cabeza y corazón me ha dado un escalofrío recordando la reciente campaña… dejaré mi mensaje en un buenas noches y buena suerte, jejeje.
    Por cierto, que el antispam me ha pedido el número más bajo de cuantos me han tocado en liza… será que cada vez se me valora menos???
    Bicos…. (hoy tengo curso de doctorado, a alguien le apetece escuchar una charla sobre el apasionante mundo de la biología molecular???)

  4. Jandro, ¿alguien sabe cuantos proyectos de presencia en Internet han naufragado con laveloaca? Es el Titanic de las webs xD

    jose, ¡te parecerá poco que tenga una foto tuya junto a mi cama! :O

    laveloaca, cuando bebes mira que te pones pesadiño eh… :D

    Davitz, jajajajja, vente el sábado para Coruña y te demuetro lo que te valoro! xD

  5. Estimado doctorando: ¡a mí! xDDD. Grábela en .ogg (o .flac) y cuélguela por ahí, que escucharé encantado cualquier cosa sobre moléculas.

Opinar